DEFINICIÓN DE BOSQUE

 

BOSQUES DEL SUR

 

 

El Bosque Valdiviano Costero

Bosque de Olivillo

Bosque de Coihue y Ulmo

Bosque de Tepa, Tineo y Mañío

Bosque de Coihue de Chiloé

Bosque de Raulí

 

 

 

 

Bosques de la Cordillera Andina

Bosque de Olivillo

Bosque de Coihue y Ulmo

Bosque de Arrayán

Bosque de Coihue de Chiloé

Bosque de Coihue puro

Bosque de Lenga

Matorral de Ñirre o Krummholtz

Bosque de Ñirre de Ñadi

 

Bosques de la Depresión Intermedia

Bosque de Roble, Laurel y Lingue

Bosque de Temo-Pitra

Bosque de Boldo

 

 

Los Bosques de Coníferas

Bosque de Alerce

Bosque de Araucaria

 

 

 

 

 

 

Definición de Bosque

 

Un bosque es una comunidad vegetal asociada donde predominan los árboles. Es un ecosistema, cuyas características y particularidades dependen de diversos factores ambientales como la altitud, pendiente, orientación, clima, etc. Si entendemos el bosque como un ecosistema dinámico veremos que en él interactúan diversos elementos bióticos y abióticos que se relacionan entre sí de una manera armónica. El bosque, como muchos ecosistemas existentes, es el resultado de millones de años de evolución. En este proceso dinámico el bosque se ha constituido como una comunidad clímax a través de una serie de etapas de sucesión ecológicas que puede verse afectada por factores externos, como avalanchas, nieves, movimientos sísmicos, invasión de animales, etc. De todos los factores de alteración el más importante es el hombre, quién ha alterado y destruido la mayor parte de los bosques de Chile.

 

 

Los bosques del sur

Los bosques del sur de Chile se pueden dividir en dos regiones:

a) la Pluviselva Valdiviana que abarca desde el río Bío-Bío a la latitud 43º 20' S, subdividida a la vez en Cordillera de la Costa, Depresión Central y Cordillera de Los Andes.

b) la Pluviselva Norpatagónica y Magallánica que se extiende al sur del paralelo 43º 20' S y está constituida por terrenos de fiordos fuertemente glaciados y gran cantidad de islas de variados tamaños (Veblen & Schlegel 1982). La diversidad (riqueza de especies) disminuye hacia el sur debido a las temperaturas decrecientes.

La pluviselva valdiviana, también llamada bosque higrófilo templado, contempla cinco asociaciones boscosas siempreverdes: el bosque de olivillo, el de coihue y ulmo, el de tepa-tineo y mañío, el de coihue puro y el de coihue de Chiloé, que prosperan en ambas cordilleras desde la base hasta casi 1.000 msnm. Esta formación boscosa constituye una de las más ricas, con variedad de estratos y especies, estando conformada por 35 especies de árboles, 60 especies de arbustos, 40 especies de trepadoras, 70 especies de hierbas y también 70 de helechos. Los vientos, la cercanía del mar, las abundantes precipitaciones y las temperaturas templadas son muy favorables para el crecimiento de una gran diversidad de especies.

El área geográfica que se denomina región valdiviana estaba cubierta originalmente de densos bosques, los cuales, de acuerdo a su composición florística, pertenecen a distintas formaciones vegetales: el bosque higrófilo templado o bosque valdiviano propiamente tal; el bosque caducifolio templado, con las siguientes asociaciones: bosque de raulí, bosque de roble-laurel-lingue y bosque de ñirre; el bosque esclerófilo con la asociación bosque de boldo; los bosques pantanosos de mirtáceas, con las asociaciones: bosque de temo-pitra y bosque de arrayán; el bosque magallánico perennifolio y los bosques de coníferas.

De esta situación original se mantienen algunos rodales más o menos representativos, coexistiendo asociaciones vegetales nativas con comunidades secundarias en diferentes estados de degradación y de perturbación de acuerdo a su localización (cordillera de la Costa, valle central y cordillera de los Andes), en lo que constituye un paisaje muy diversificado.

                                                                                                                                                                                                                        

 

 

 

 

 

El Bosque Valdiviano Costero

En el bosque valdiviano costero encontramos las siguientes asociaciones boscosas:

 

El Bosque de Olivillo

El bosque de olivillo es el de mayor riqueza específica del bosque valdiviano, se distribuye junto al océano Pacífico, en la vertiente occidental de la cordillera de la Costa, hasta los 400 msnm.

Este bosque se extiende entre el río Bío-Bío y el norte de la isla de Chiloé. También crece en la vertiente oriental de la cordillera costera hasta los 200 msnm. Originariamente este es un bosque muy tupido, con una altura superior a los 40 m y con cinco estratos. Es muy húmedo, con escasa penetración de la luz, por su condición de perennifolio. El escaso estrato herbáceo está compuesto prácticamente sólo de especies de alta humedad. Las especies arbóreas más importantes son olivillo, ulmo, luma, laurel, canelo, mañío, arrayán. Ocupando el estrato arbustivo está la picha (Myrceugenia planipes). Por sus características de alta humedad se desarrollan muy bien las trepadoras, entre las que destaca el pehueldén (Hydrangea serratifolia), la más grande del bosque, el saúco del diablo (Pseudopanax valdiviense) y el copihue (Lapageria rosea). También los epífitos como la medallita (Sarmienta repens), la congonilla del monte (Peperomia nummularioides) que está en peligro de extinción y varias especies del género Hymenophyllum. Entre las hierbas es frecuente encontrar la chaquirita del monte o rucachucao, muy característica por sus frutos rojos y su forma de crecer arrastrada formando una alfombra, también son frecuentes, entre muchas otras especies, el coralito y el musgo llamado lana del pobre.

 

 

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BOSQUE DE OLIVILLO (O= olivillo, u=ulmo)

 

Cuando este bosque es talado lo reemplaza un matorral de quila. Si en su lugar se establecen praderas proliferan especies como el chupón y la huella.

 

El Bosque de Coihue y Ulmo

Este bosque está representado en la cordillera de la Costa sólo en su vertiente oriental y entre los 200 y 500 msnm. Coloniza suelos rojo-arcillosos, que tienen su origen en cenizas volcánicas del terciario, y se distribuye entre Cautín y Chiloé. Es un bosque siempreverde de 45 m, el más extenso del bosque valdiviano y el que presenta el mayor número de especies leñosas. Posee cinco estratos.

 

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                                 BOSQUE DE COIHUE Y ULMO (C= coihue, u=ulmo)

 

Esta asociación ha sido fuertemente impactada por la actividad del hombre, encontrándose muy disminuido ya que ha sido ampliamente reemplazado por plantaciones de Pinus radiata, ya que esta especie introducida encuentra su óptimo crecimiento en la zona de distribución del primitivo bosque de coihue y ulmo.

Además de su reemplazo por plantaciones de pino insigne este bosque ha sido talado para aprovechar su madera (el coihue Nothofagus dobeyi es muy cotizado para construcciones que deben resistir condiciones de intemperie y el ulmo Eucryphia cordifolia es considerado la mejor leña). El bosque de coihue y ulmo también ha sido reemplazado por praderas. Estas son praderas pobres dominadas por malezas introducidas desde Europa, las que se degradan fácilmente por el pisoteo y el pastoreo excesivo generando condiciones de suelo en que invade el matorral de espinillo o espino alemán (Ulex europaeus), una leguminosa .

En el proceso de sucesión que sigue a la tala del bosque de coihue y ulmo se desarrolla un matorral de maqui o macal, un matorral de espinillo y una pradera pobre de chépica que sólo sirve para el pastoreo. El matorral de maqui puede regenerar el bosque original pero no es claro que a partir del matorral de espinillo pueda también regenerarse. Este último presenta una menor diversidad específica y menor estratificación, sin embargo en zonas de fuerte pendiente, al menos detiene procesos erosivos y por su característica de leguminosa fija nitrógeno al suelo, con lo que mejoran algunas de sus propiedades.

 

                 SUCESIÓN DESPUÉS DE LA TALA DEL BOSQUE DE COIHUE Y ULMO

 

 

Esta fuerte acción antrópica sobre el bosque nativo provoca una severa degradación y simplificación del ecosistema boscoso. Es así como el ambiente actual se caracteriza por la coexistencia de bosque nativo con comunidades secundarias en diferentes estados de degradación y de perturbación, formando un mosaico ambiental (bosque nativo, matorral, pradera, plantaciones de pino insigne). Sin embargo, esta diversificación del paisaje, generada por el hombre ha generado nuevos nichos ecológicos y aumentado el número de vegetales; donde antes sólo existía bosque ahora existen matorrales, praderas, cultivos y otros, determinando un paisaje artificial de origen cultural. Estos mosaicos ofrecen gran diversidad de hábitat para la fauna silvestre. Esta fragmentación de los hábitats favorecería la sucesión primaria natural o la colonización por especies de alta plasticidad ecológica.

 

El Bosque de Tepa, Tineo y Mañío

A partir de los 600 y hasta los 800 msnm predomina el bosque de tepa (Laurelia philipiana), tineo (Weinmania trichosperma) y mañío (Saxegothaea conspicua). A esta altitud alcanzan las nubes más bajas, es una zona de condensación de la humedad, por lo tanto de alta humedad atmosférica.

Es un bosque perennifolio de 45 m y cuatro estratos, que se caracteriza por poseer los estratos arbustivo y herbáceo muy altos. En el primero dominan el chilco y la quila, en el segundo grandes helechos (ampe, pesebre), encontrándose además la chaquirita del monte y el coralito. También se observan muchos musgos y hepáticas. Además de los árboles que le dan su nombre a esta asociación, son también importantes el canelo y la tiaca.

Al ser talado este bosque se desarrolla un matorral de chilco el que regenera un bosque de canelos. Por la altura en que se ubica, se hace más difícil su explotación y se encuentra representado bajo protección en los parques nacionales andinos.

 

El Bosque de Coihue de Chiloé

Este bosque crece en ambas cordilleras alrededor de los 800 msnm y su distribución es de Valdivia a Taitao. Es un bosque perennifolio de 20 m y tres estratos, muy húmedo y sombrío, con poco estrato herbáceo. Las especies arbóreas más importantes son mañío hembra, mañío macho, taique, canelo, pitrilla. Entre las especies trepadoras, la quila y entre las hierbas la chaquirita del monte y la nalca chica. Como epífitos crecen barbas de monte y la estrellita. Si se tala el bosque se desarrolla un matorral de chaura.

 

El Bosque de Raulí

Aunque no es representativo del bosque valdiviano este bosque caducifolio templado se distribuye en la precordillera de ambas cordilleras desde Curicó hasta la zona de Río Bueno a una altura de 500 msnm, sobre suelos trumao en Los Andes y rojo arcillosos en la Costa. Posee poco estrato herbáceo, aunque algunas especies importantes son el ampe, la chaquirita del monte, cadillo y palmilla y crece asociado, entre otros árboles, a coihue, roble, radal, palo santo y chilco. Entre las trepadoras está el voqui pil-pil y el copihue. En el estrato arbustivo domina la quila.

                                                                                                                                                                                 

 

 

 

Bosques de la Depresión Intermedia

 

El Bosque de Roble, Laurel y Lingue

Este bosque se distribuye a lo largo de la Depresión Intermedia, desde Victoria hasta la desembocadura del río Maullín y coloniza suelos trumaos, que tienen su origen en cenizas volcánicas relativamente recientes (Holoceno). Es un bosque que alcanza 45 m, en que domina el roble (Nothofagus obliqua), especie parcialmente caducifolia, y en el que penetra bastante luz, por lo que presenta abundantes hierbas. Tiene cinco estratos.

 

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                      BOSQUE DE ROBLE, LAUREL Y LINGUE (r=roble, l=laurel, l=lingue)

 

Son especies importantes en el estrato arbóreo, además del roble, el lingue (Persea lingue), muy explotado para extraerle los taninos, el laurel (Laurelia sempervirens) y el arrayán (Luma apiculata). El sotobosque original es poco abundante, sin embargo cuando el bosque está intervenido y se han cortado los árboles se desarrolla el sotobosque penetrando la zarzamora (Rubus constrictus). También se presentan abundantes trepadoras, muy importantes son el copihue (Lapageria rosea), la quila (Chusquea quila) y distintos tipos de voqui.

Cuando se viaja por la depresión intermedia observamos que el bosque de roble, laurel y lingue prácticamente ha desaparecido, persistiendo sólo algunos rodales secundarios aislados.

Este bosque ocupaba los mejores suelos, que corresponden al valle central de Chile, y por lo tanto ha sido ampliamente sustituido para uso agrícola y ganadero. En esta zona los suelos se destinan al cultivo de remolacha, raps, lino, papas, avena y en los últimos años frutales menores (berries) y al establecimiento de praderas para ganado lechero y de carne. Hoy en día, de este bosque, lo más frecuente de encontrar es lo que se denomina parque de roble-laurel y que corresponde a ejemplares aislados de las especies dominantes del bosque original que se encuentran dispersos a lo largo de toda la depresión intermedia en las praderas de pastoreo o campos de cultivo.

 

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                                                   FORMACIÓN DE PARQUES

 

Las praderas que han reemplazado este bosque, así como la mayoría de los bosques de la zona sur, están dominadas por especies introducidas desde Europa. Las semillas fueron traídas por los colonos europeos para instalar las praderas que se desarrollaban en sus lugares de origen, sin embargo, por condiciones locales, especialmente la acidez del suelo, sólo crecieron bien las malezas asociadas. En este lugar se desarrolla una pradera de chépica y hierba de San Juan, la que al degradarse es invadida por el matorral de zarzamora. En este matorral proliferan también lianas y trepadoras del bosque original.

 

El Bosque de Temo-Pitra

Este bosque, también denominado bosque pantanoso de mirtáceas, se ubica en depresiones del valle central denominados hualves y a orillas de ríos y arroyos. Los hualves son zonas de anegamiento estacional (6 a 8 meses al año), es decir, de alta humedad edáfica. El bosque de temo-pitra ocupa el mismo sustrato que el bosque de roble-laurel (valle central y suelos trumao) pero en lugares de alta humedad edáfica, donde las condiciones son más extremas, por lo que su diversidad de especies es menor. Esto le confiere características de bosque azonal, es decir no está determinada su presencia por el macroclima, sino por la humedad edáfica. El bosque de temo-pitra es un bosque siempreverde, de alrededor de l8 metros, en el cual no penetra mucha luz, con un sólo estrato arbóreo. Por las condiciones de anegamiento casi no hay estrato herbáceo. Entre las trepadoras domina la quila y varios tipos de voqui. Sobre los troncos se encuentran musgos y hepáticas, no así líquenes por la escasa luminosidad que penetra. También se encuentran parásitos como el quintral.

En lugares bajos donde se ha cortado el bosque de temo-pitra se desarrolla una pradera de junquillo también asociado con chépica, pero en la que aparecen otras especies nativas, siendo su diversidad de especies menor que en la pradera más seca. La presencia de una comunidad con poca diversidad de especies y con poca estratificación indica un hábitat con condiciones desfavorables. En estos casos también aparecen adaptaciones especiales a ese hábitat, como es la capacidad de la pitra y el temo para tolerar el anegamiento.

 

El Bosque de Boldo

El bosque de boldo (Peumus boldus) es una subasociación siempreverde del bosque de roble-laurel, que se presenta en la depresión intermedia en zonas de mayor sequía. En nuestra región corresponde a la cuenca del río Bueno, un extenso valle ubicado detrás de la cordillera Pelada, la parte más alta de la cordillera de la Costa, en una zona de sombra de lluvia, o sombra pluviométrica, que presenta una precipitación de 1300 mm (en un área donde se esperarían valores superiores a los 2000 mm). Se ubica en suelos rojo arcillosos y sobre sustrato muy seco y pedregoso, como es el caso de las terrazas a orillas de los ríos y alcanza alrededor de l5 m de altura.

El bosque de boldo es esclerófilo, vegetación típica de la zona central y que se presenta en esta zona, donde cubría toda la precordillera de la Costa, como una avanzada por las condiciones de menor precipitación. Su distribución en el resto del país va desde Coquimbo hasta Osorno. Su aspecto es muy similar al del bosque de temo-pitra, es muy cerrado, penetra poca luz y por lo tanto tiene poco estrato herbáceo, sólo algunas especies con adaptación a la sombra, tales como Adiantum chilense (helecho patita negra) un helecho considerado indicador de sombra y Arachnitis uniflora (flor de la araña) una planta saprófita. Igualmente tiene un sólo estrato arbóreo (roble y boldo únicamente). También se presentan parásitos como el quintral del boldo (Nothantera heterophylla), que es típico en esta zona y algunas especies de trepadoras como voqui pil-pil (Boquila trifoliolata) y voqui naranjillo (Cissus striata).

El bosque de boldo se ha talado para cultivar cereales y leguminosas. Algunos rodales, ya degradados, persisten a orillas del río Bueno en las terrazas fluviales. Cuando se corta el bosque y aparece la zarzamora ya no es posible su regeneración.

 

 

 

Bosques de la Cordillera Andina

 

El Bosque de Olivillo

Este bosque lo encontramos junto a los grandes lagos pre andinos y hasta los 200 - 300 msnm , aunque preferentemente constituye parte del bosque costero donde ya fue descrito. Con esta asociación se inicia el bosque valdiviano ascendiendo hacia Los Andes. Este bosque está muy alterado, no se observan algunas de las especies más importantes de esta asociación.

 

El Bosque de Coihue y Ulmo

Este bosque ya fue descrito para la cordillera de la Costa. También se distribuye en la cordillera de los Andes entre los 200 y 500 msnm desde Cautín a Chiloé.

 

El Bosque de Arrayán

Esta asociación la encontramos en la misma área que el bosque de coihue y ulmo, es decir a una altura de 500 msnm, pero en zonas de alta humedad edáfica y ambiental. Está claramente representado en la zona de Aguas Calientes, donde se ha conservado dentro del Parque Nacional Vicente Pérez Rosales. Los bosques de arrayán son muy escasos en Chile, también fue importante su presencia a orillas de los lagos, pero en la actualidad ya no existen.

Es un bosque perennifolio de 18 m de altura y presenta tres estratos. Las especies leñosas más importantes que encontramos aquí son el arrayán, la picha (Myrceugenia planipes), la tepa (Laureliopsis philippiana) y el chilco (Fuchsia magellanica). La quila es también una especie importante. Debido a la gran humedad son abundantes los helechos epífitos y las briófitas. No es un bosque cerrado, de modo que el estrato herbáceo se desarrolla bien, especialmente especies de humedad, como pilea (Pilea elliptica) y la chaquirita del monte (Nertera granadensis) que se encuentra en todo el bosque valdiviano.

 

El Bosque de Coihue de Chiloé

Este bosque se desarrolla alrededor de los 800 msnm y se distribuye en ambas cordilleras. Fue descrito con más detalle en el bosque costero.

 

El Bosque de Coihue puro

Este bosque perennifolio crece sólo en los Andes, sobre los 800 msnm y hasta los 1200 msnm, marcando el límite del bosque en las laderas con exposición norte, y que por lo tanto son más cálidas. De acuerdo a la tendencia, el número de especies va disminuyendo con la altura, por ello encontramos en él menos especies, entre ellas: coihue, mañío hembra y mañío macho (Podocarpus nubigena), pitrillas (Myrceugenia montana, M. chrysocarpa), chauras y el tihuén.

 

El Bosque de Lenga

A este bosque también se le denomina bosque caducifolio subantártico o magallánico, no es típico valdiviano, aunque se encuentra formando el límite del bosque en los Andes en las laderas con exposición sur (más frías). Crece entre los 1000 a 1200 msnm .

Este bosque tiene alrededor de l5 m de altura y tres estratos, uno arbóreo dado por la presencia de lenga (Nothofagus pumilio), coihue de magallanes (Nothofagus betuloides) y ñirre, uno arbustivo dado por el tihuén, canelo andino (Drimys andina) y maitén andino (Maytenus disticha), chaura (Pernettya mucronata) y zarzaparrilla (Ribes magellanicum) entre otras y uno herbáceo en que encontramos la nalca chica (Gunnera magellanica). En este bosque no hay trepadoras pero sí una gran cantidad de líquenes (barbas de monte) lo que indica que penetra mucha luz como se esperaría en un bosque caducifolio.

 

El Matorral de Ñirre o Krummholtz

A esta formación vegetal se le denomina también matorral achaparrado, ya que se desarrolla sólo hasta el metro y medio, en forma achaparrada y con los troncos retorcidos por el peso de la nieve (Krummholtz). Se le encuentra por sobre el bosque de lenga y presenta prácticamente las mismas especies leñosas que el anterior, variando sólo en su aspecto. Tiene dos estratos, arbustivo y herbáceo, en este último predominan especies de la estepa altoandina.

 

El Bosque de Ñirre de Ñadi

Los ñadis constituyen un tipo de suelo muy delgado y de un alto contenido de materia orgánica. Este suelo tiene su origen asociado a la formación de los grandes lagos preandinos. Se caracteriza por la presencia de una capa de fierrillo, que es una estrata impermeable, muy dura, de aproximadamente 5 mm, que le otorga al ñadi condiciones extremas de anegamiento y mucho frío durante los meses de invierno y de sequía durante los meses de verano.

Estos suelos ñadi se distribuyen a lo largo de una franja al poniente de los lagos que se ubican a los pies de la cordillera de Los Andes, sobre una superficie de terreno plano. En un corte transversal del terreno se puede observar claramente, de abajo hacia arriba: el sustrato de ripio, luego la capa de fierrillo y sobre ésta el suelo, casi turboso con aproximadamente un 40% de materia orgánica.

Sobre este ambiente, de condiciones extremas, se desarrolla en forma original el bosque de ñirre, un bosque abierto de 12 m, caducifolio, muy estratificado (cinco estratos), en el que abunda además del ñirre (Nothofagus antarctica), el tihuén o quila de ñadi (Chusquea uliginosa), el notro (Embothrium coccineum) y el canelo (Drimys winteri).

Los ñadis en la zona están muy intervenidos, ya que han sido talados y drenados para instalar cultivos, principalmente de papas, y también praderas ganaderas, en las que prolifera rápidamente el junquillo. Uno de los inconvenientes que presentan las praderas de ñadi es la degradación del suelo por pérdida de materia orgánica y su consiguiente empobrecimiento. Cuando se corta el bosque se forma como matorral secundario un tihuenal (Chusqueetum uliginosae).

En ñadis con suelo más profundo, en los que la capa de fierrillo se encuentra más lejos de la superficie, las condiciones ambientales son más favorables ya que el anegamiento es menor, con lo que se favorece el desarrollo de un bosque de coihue y ulmo. Este bosque alcanza alrededor de 30 m. Algunas especies que encontramos son: arrayán, espino negro (Rhaphithamnus spinosus), canelo; en el estrato herbáceo helechos y plantas típicas del bosque valdiviano, y muchas especies típicas de este bosque como musgos y helechos epífitos. Al talarse este bosque se desarrolla el matorral de maqui.

 

 

Los Bosques de Coníferas

 

Estos bosques se desarrollan en las zonas más frías y de condiciones más desfavorables. Las coníferas están especialmente adaptadas a condiciones rigurosas, extremadamente frías. Una de estas adaptaciones son sus hojas angostas o en forma de aguja que evitan que el árbol pierda demasiado calor o humedad.

El Bosque de Alerce

El bosque de alerce se encuentra muy restringido a las zonas altas de la cordillera costera. Crece desde Valdivia hasta el centro sur de Chiloé por la costa y en la depresión intermedia en zonas de ñadis en los alrededores de Puerto Montt y Puerto Varas.

Ocupa los lugares más húmedos y turbosos del bosque valdiviano, de gran humedad edáfica. Es un bosque abierto mezclado con árboles de hoja ancha, alcanzando alturas de hasta 60 m. Las especies más importantes de esta asociación son el coihue de magallanes, canelo, notro, murtilla, tepú, coicopihue y la quila magallánica.

 

     

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                                                       BOSQUE DE ALERCES

 

El alerce es un árbol muy longevo que alcanza más de dos mil años. Desgraciadamente ha sido indiscriminadamente explotado por la calidad y duración de su madera. Son conocidas también las grandes extensiones de alerzales que fueron quemados por los colonos alemanes en la zona de Llanquihue para abrir terreno agrícola y ganadero. En la actualidad está penalizada su explotación salvo en el caso de árboles muertos, sin embargo, es muy difícil la fiscalización.

 

El Bosque de Araucaria

La araucaria, es una conífera que puede vivir hasta los 1500-2000 años. Su crecimiento es de 3,5 cm anuales, siendo explotable sólo a los 600 años de desarrollo.

 

                                                       BOSQUE DE ARAUCARIAS

 

Su distribución actual está restringida a sectores andinos de Argentina y Chile, al sur del río Bío-Bío y hasta la IX Región, y por la costa en la cordillera de Nahuelbuta por los 1500 msnm. Forma bosques puros entre los 1200-1700 msnm, en suelos delgados de origen volcánico. Está protegido por ley (D.S. nº 29 de abril de 1976), que prohíbe su explotación en todo Chile. Estos bosques son abiertos lo que permite un crecimiento abundante de líquenes y epífitos. También se encuentra mezclado con especies de coihue, ñirre o lenga. En el estrato arbustivo crece la quila tihuén (Chusquea uliginosa).

Pese a quedar muy pocos bosques de araucaria, el D.S. Nº 141 del 26 de Diciembre de 1987 permitió su explotación en ciertos lugares. Las araucarias están en manos de particulares en un 75% y el 25% restante en poder de CONAF. En la región existen 130.654 há con prohibición absoluta de corta (48.930 en Parques Nacionales, 39.724 en pendientes y 42.000 en superficie de riesgo). Sin embargo, existen 151.060 há en manos de particulares, susceptibles de talarse.

 

PARA SABER MAS

ARMESTO J, C VILLAGRAN & M KALIN (1994) Ecología de los bosques nativos de Chile. Editorial Universitaria (Santiago de Chile), 470 pp.

DONOSO C (1989) Ecología Forestal. El Bosque y su medio ambiente. Editorial Universitaria (Santiago de Chile) 368 pp.

DONOSO C (1993) Bosques templados de Chile y Argentina. Variación, estructura y dinámica. Editorial Universitaria (Santiago de Chile), 484 pp.

ELIZALDE R (1958) La sobrevivencia de Chile. Ministerio de Agricultura, Santiago de Chile. 492 pp.

HOFFMANN A (1982) Flora Silvestre de Chile. Zona Araucana. Ediciones Fundación Claudio Gay (Santiago de Chile) 257 pp.

HOFFMANN A (1982) Flora Silvestre de Chile. Zona Austral. Ediciones Fundación Claudio Gay (Santiago de Chile) 256 pp.

MARTICORENA C & M QUEZADA (1985) Catálogo de la flora vascular de Chile. Gayana, Botánica, (Universidad de Concepción) 42(1-2): 5-157.

MARTICORENA C (1985) Contribución a la estadística de la flora vascular de Chile. Gayana, Botánica, (Universidad de Concepción) 47(3-4): 85-114.

RAMIREZ C (1982) Pasado, presente y futuro: La vegetación nativa del sur de Chile. Creces 3 (6/7): 40-45.