Patrimonio cultural, histórico y arqueológico

En la comuna de Calama se registran diversas construcciones y ruinas de alto valor histórico y turístico, de las cuales algunas han sido declaradas monumentos nacionales, como se muestra en la tabla siguiente:

LUGAR

CONSTRUCCIÓN

DECRETO M. EDUCACIÓN

FECHA

Caspana

Iglesia

Nº 5058

6-7-51

Chiu-Chiu

Iglesia

Nº 5058

6-7-51

Chiu-Chiu

Pukará

Nº 36

7-1-82

Ayquina

Pueblo

Nº 862

27-8-74

Turi

Pukará

Nº 36

7-1-82

El oasis de Calama en si mismo es de un alto valor patrimonial, tanto a escala local como nacional, puesto que es el oasis más importante del país, y se estima que fue hasta hace aproximadamente 40 años el oasis más grande del mundo con 4.000 Has cultivables, actualmente solo cuenta con aproximadamente 800 Has (PRC 2004).

Iglesia de Chiu chiu.

Primeros habitantes

Los Atacameños o likan-antai y sus descendientes actuales, habitaron en los oasis, valles y quebradas de la provincia de El Loa. Este hábitat desértico comprende el sector de la hoya del Salar de Atacama, el pueblo de San Pedro de Atacama y la cuenca del río Loa, cuyo centro es la ciudad de Calama.

Desde el período prehispánico hasta el presente, el pueblo Atacameño ha demostrado gran capacidad de adaptación al clima desértico, caracterizado por su extrema aridez. En esta área ocupada desde hace 10.000 años, prevalecen grandes extensiones con escasos ríos, cerca de los cuales se han ubicado las aldeas de este pueblo, pequeñas y rodeadas por muros defensivos (pukarás).

El cronista Mariño de Lobera los describe así: "Algarrobos y chañarales son importantes en su alimentación diaria. Muelen la algarroba para fabricar una bebida muy gustosa. Las tierras son regadas por muchas acequias y su forma de cultivo es en terrazas a la usanza andina".


Alfarería y elementos utilizados.

Los Atacameños provienen de antiguos cazadores y recolectores que se adaptaron a la zona gracias a las favorables condiciones que ofrecía la cuenca del río Loa. Esta cultura alcanzó un gran desarrollo en el siglo XV, antes de la llegada de los Incas al actual territorio chileno.

Ancestralmente se destacaron en el uso de la metalurgia, alfarería, textilería y técnicas de cultivo de la tierra en terrazas. El cronista Mariño de Lobera dice al respecto:

..."Viven en aldeas y en la organización social y política destacan por dividir sus poblados en Ayllus y en cada uno de ellos hay un alcalde, cuya insignia es un bastón con puño de plata" ...

Sucesivas etapas y poblamientos, pasando por un gran florecimiento cultural en el siglo III D. C., ha experimentado este pueblo que hoy todavía conserva rasgos de este pasado, en rituales, técnicas de cultivo y manufactura de artesanías. Además mantiene su modo peculiar de construcción, donde se percibe su rica herencia ancestral.

El Kunza

La lengua originaria del pueblo Atacameño es el Kunza. En el siglo XIX, según informa el naturalista alemán Philippi (1858) era usado por:

"Una población de tres o cuatro mil almas, hablándose sólo en los lugares: San Pedro de Atacama, Toconao, Soncor, Socaire, Peine, Antofagasta, y unos pequeños lugares del cantón Chiuchiu. Hubo un tiempo en que el idioma atacameño se hablaba también en Chiuchiu y Calama, pero actualmente lo ha subrogado el español en estos pueblos, y sólo personas muy ancianas entienden todavía la lengua de sus padres".


Herramientas utilizadas para la agricultura

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Geoglifos a pocos kilometros del oasis de Quillagua

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Sitios de interés arqueológico, histórico y cultural

Localidad con presencia de arte rupestre: La Quebrada de Quesala

Se sitúa en el borde oriental del Salar de Atacama, cercana al actual pueblo de Talabre, a unos 65 km al sudeste de San Pedro de Atacama, entre las quebradas de Toconao (al norte) y Camar (al sur). Quesala es el topónimo que designa el curso medio e inferior de la quebrada de Talabre, y comprende aproximadamente desde el pueblo actual de Talabre hasta la confluencia con la quebrada de Soncor, en el oasis del mismo nombre, abarcando una extensión de 5,5 km aproximadamente. Las aguas del río Talabre corren en dirección oeste y son de escurrimiento permanente; no obstante, escurren subterráneamente antes de llegar a Quesala. Actualmente Quesala posee sólo un flujo estacional y en veranos muy lluviosos. Para conocer más a fondo sobre este sitio pincha aquí.

Se definen cinco hitos espaciales o "agrupamientos de arte rupestre" en la Quebrada de Quesala, conformados por concentraciones de arte rupestre, rasgos geográficos de importancia y otros rasgos culturales "no rupestres". Sobre la base de estas recurrencias, se derivan inferencias acerca de los posibles usos del arte rupestre. Estos hitos espaciales resaltan, porque poseen características que son vinculadas al tránsito de gentes como un posible uso de la quebrada y al cual el arte rupestre de Quesala pudo haber estado ligado. Se registraron 57 conjuntos de arte rupestre, en donde la técnica de la mayor parte es el grabado, ya sea por incisión, percusión o raspado. Hay escasos dibujos pictograbados y sólo un caso de pintura. Es distintivo el predominio de motivos figurativos y la notable escasez de motivos abstractos. Se pueden distinguir dos grupos estilísticos: (a) naturalista y (b) esquemático/antropomorfo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Presencia Inca en el Volcán Licancabur

Una de las principales características que denota la presencia Inca en el valle de Atacama, es la enorme cantidad de centros ceremoniales en lo alto de los cerros aledaños. Prácticamente en todos ellos hay una pequeña o gran construcción, dependiendo de su relevancia religiosa.

El más importante es el volcán Licancabur o Tata Maico Licanco, como todavía lo llaman en algunos poblados de Atacama, de casi 6000 metros de altitud. Es el Dios Padre del pueblo de la altura, cerro sagrado de los pueblos antiguos, pues él tiene agua y del agua viene la vida. No solamente se realizaban ceremonias en su cumbre como un altar hacia los dioses, sino que en ellos mora el alma de los dioses. En su cumbre hay 18 estructuras construidas para la ejecución de ceremonias y la permanencia de las personas, incluyendo una plataforma o "Mesa" en el punto más plano y alto, varios pircados con gran cantidad de leña en su interior, una pequeña y bien conservada habitación construida en un recoveco de la cumbre, y una gran apacheta que mira hacia San Pedro, todo ello rodeando el cráter.

En la base de este cerro hay un poblado construido únicamente para recibir a los peregrinos que llegaban a su base para ascender a la cumbre y rendirle honores y pedirle ayuda a su Dios. Es probable que la fecha de estas peregrinaciones haya sido el solsticio de verano, en diciembre, pues ya más avanzada la temporada de lluvias era muy difícil acceder a la cumbre, lo mismo que en invierno. El solsticio de verano era el momento en que el sol llegaba más al sur de la Tierra, época de mayor calor y, además, tiempo de germinación de las semillas y de una nueva parición de los animales. Aunque no hay ceremonias actuales en esta fecha, sí existen "floreamientos", que es el trabajo de contar los animales y poner lanas de colores en orejas y lomo a cada uno de ellos, con el fin de saber cuántos hay y cómo están. Además, es el momento de hacer "Pagos" a la Pachamama, pidiéndole ayuda, protección y prosperidad.